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Las nuevas instalaciones dispondrán de medios para la curación y rehabilitación y espacios para la educación ambiental

POR MAR GONZÁLEZ
BURGOS. Burgos contará con el mayor centro de recuperación de animales silvestres de Castilla y León, que en estos momentos se está construyendo en una parcela de 50.000 metros cuadrados con un presupuesto de dos millones de euros. Las nuevas instalaciones dispondrán de medios para la curación y rehabilitación de los animales, así como espacios para la educación ambiental.
La Fundación del Patrimonio Natural de Castilla y León es la promotora de este proyecto que se levanta en el municipio burgalés de Albillos, en una parcela cedida por la Diputación Provincial. El nuevo Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) dispondrá de un edificio dividido en dos áreas diferenciadas: una zona de jaulas y voladeros y un espacio de aparcamiento. Todo ello alrededor de una laguna de 135,40 metros cuadrados que se utilizará como última fase de recuperación de las aves que, ya en semilibertad, podrán sobrevolar la zona.
Quirófano y UCI
El edificio central se dedicará al tratamiento, operación y cura de los animales silvestres. Cuenta con casi 300 metros cuadrados y estará dotado con sala de curas, rayos X, necropsia, quirófano y una unidad de cuidados intensivos. Además, se contempla un área específica para la biocría, una sala de incubadoras y de cría de pollos, entre otras dotaciones.
La parte más amplia del CRAS, de más de 1.500 metros cuadrados, se destina a la zona de jaulas y voladeros necesarios para la rehabilitación de los animales, sobre todo de las aves. Antes de su puesta en libertad, las aves necesitan un espacio donde, aunque continúen en cautividad, puedan tener una cierta libertad de movimientos. En estas jaulas y voladeros, los cuidadores podrán observar si su curación es plena o si necesitan una estancia mayor para recibir más de tratamientos. Para ello se han proyectado distintos tipos de voladeros y jaulas en función del tamaño y tipo de animales que se espera atender.
En este tipo de instalaciones, los animales pueden ser llevados tanto por personas particulares que se los han encontrado en el campo, por agentes medioambientales o por cualquier otro colectivo. Cuando el centro esté abierto, los animales serán recogidos por los propios cuidadores, pero se ha pensado también en la posibilidad de que puedan entregarse fuera del horario laboral. Para ello se ha diseñado una jaula junto al acceso de la finca en la que se puedan depositar los animales y ser recogidos desde el interior del recinto cuando este abra sus puertas.
Al igual que el resto de los CRAS, el objetivo de éste es rehabilitar aquellos animales que como consecuencia de un accidente o incidente resultan lesionados, contribuir a la conservación de la fauna silvestre posibilitando los procesos de cría en cautividad de aquellas especies en peligro y, también, realizar labores de concienciación y sensibilización de la sociedad.