LLAMAN A EVITAR TRÁFICO DE FLORA Y FAUNA EN RIESGO

 

Agosto 03 de 2009

Enlace Prensa Libre

 

Por marcela Fernández

 

Ayer comenzó en Guatemala la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites), con una exhortación a las personas para que no compren animales o plantas que están en peligro de extinción y que son foco de comercio ilegal.

 

La gran preocupación que existe por la cantidad de especies silvestres en peligro de extinción ha llevado a los integrantes del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) y de la Cites a pedir de manera urgente a los centroamericanos que se abstengan de comprar especies que provengan de mercados ilegales.

 

“Para el comercio se necesitan dos: el que vende y el que compra; así que los compradores deben adoptar rigurosos controles para evitar actos ilícitos con las especies amenazadas”, expuso Juan Carlos Vásquez, representante de la Cites.

 

El experto explicó que la Cites reglamentó —para que no se comercien a escala mundial— 33 mil especies, de las cuales 800 están en grave peligro de desaparición; de estas últimas, 300 son plantas, y 500 son animales como ballenas, tortugas marinas y chimpancés.

 

Mercedes Barrios, del Departamento de Vida Silvestre del Conap, refirió que es necesario sensibilizar, en primer lugar, al mercado local de Guatemala, ya que muchas personas compran aves o flores que luego abandonan o no cuidan en forma adecuada.

 

“Un ejemplo es la guacamaya, de cuya especie se calcula que solo existen 175 individuos y es un ave cotizada en el mercado local y regional”, afirmó Barrios.

Otra especie animal que se comercializa ilegalmente en el país es el loro cabeza azul y el cabeza amarilla.

 

“Mucha gente compra monos y saraguates, porque les agradan cuando son pequeños, pero cuando crecen y son incontrolables —con justa razón, pues no son animales domésticos—, los abandonan”, dijo Barrios.

 

Lo mismo ocurre con las orquídeas. De acuerdo con Barrios, es común observar ventas de éstas en carreteras, pero lamenta que quienes las compran no tengan paciencia, ya que tardan hasta tres años en florecer.

 

Convención en Guatemala

 

Representantes de la Cites se reunirán con procuradores, jueces y otras autoridades, para que se preste mayor atención al problema del tráfico de flora y fauna en la región.

 

“Nos preocupa la impunidad ambiental; hay muchas leyes, poca jurisprudencia y pocos responsables de delitos”, refirió Vásquez, quien reiteró que el crimen organizado gasta billones de dólares en el comercio ilícito de animales y plantas.