ANIMAL INQUIETO... ANIMAL SOSPECHOSO

 

Julio 27 de 2009

Enlace Diario de Navarra

 

La Guardia Civil lleva a cabo inspecciones en todos espectáculos animales itinerantes que pasan por Navarra. Su función es velar porque todos animales tengan sus papeles en regla y que se correspondan realmente con la especie que figura en su dni.

 

G.G.O. . PAMPLONA

 

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Un guardia civil alimenta a una foca durante la inspección a un circo en Pamplona. DN

 

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Un agente comprueba la identidad de un pingüino en un circo. DN

 

LOS animales que intervienen en los números circenses suelen ser bastante dóciles. De ahí la valentía de los domadores. Sin embargo, hay veces en las que, casualmente, estos animales están inquietos, nerviosos, y es mejor dejarlos solos. Suele ocurrir, casualmente también, cuando la Guardia Civil, que inspecciona la situación legal de todos los animales que pasan por Navarra dentro de los espectáculos itinerantes, acude al circo para comprobar la situación animal por animal.

 

Y si el ejemplar está escurridizo, no se deja coger ni acercarse, y por tanto no se le puede pasar el lector para comprobar si el chip que lleva incrustado es el de la documentación.

 

Este verano se revisarán todos los circos que se acerquen a la Comunidad foral con animales y se dedicarán a comprobar que el dueño tiene todos los papeles en regla y que la documentación se corresponde realmente con el animal que presentan. En una de las inspecciones llevadas a cabo en uno de los circos que ha visitado últimamente Navarra, había un pingüino muy movido... Como para sospechar.

 

Controles rigurosos

 

Los agentes del Seprona (El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil que acuden al circo saben más o menos lo que se van a encontrar. El puesto de la comunidad autónoma de la que procede les ha pasado un informe con las irregularidades, si las hay, y ellos harán lo mismo con la provincia de destino. Su patrón con el que analizarán a será el Tratado Cites, en el que toda la fauna que existe en el mundo está repartida en tres categorías, dependiendo del peligro de extinción en el que se encuentren. A más peligro, más exhaustividad en la revisión y mayor exigencia de documentación. Así, por ejemplo, si con un perro es suficiente presentar el ticket de compra de cualquier tienda de animales, en otras especies (normalmente las que se ven los circos), hay que presentar el documento Cite original.

 

La mayoría suelen ser criados en cautividad. Por ejemplo, los tiburones que figuraban en el circo donde se llevó a cabo la inspección de este reportaje procede de un acuario de Holanda y las pirañas se alimentan con pienso, nada de sangre ni nada por el estilo. "Aunque tuvieras todos los papeles del mundo en regla, no se podrían tener animales salvajes, se te morirían. De la misma manera que igual si llevas a estos a su hábitat natural igual se mueren en cuatro días", explicaba el responsable del circo, que acompañaba a los agentes en su recorrido por las instalaciones. La mayoría d los animales son de séptima u octava generación nacida en cautividad.

 

Precisamente porque la mayoría de los animales que intervienen en espectáculos circenses han sido importados, la ley se muestra muy escrupulosa al respecto. El Convenio Sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites) divide a todos los animales en tres apartados, según su peligro de extinción. Según el apéndice en el que queden encuadrados, cada animal está sujeto a unas normas de actuación.

 

De esta manera, los agentes del Seprona revisan que cada animal que se incluye en el circo posee una documentación acorde con su apéndice. Y por supuesto, vigilar la picaresca, ya que algunos circos, apoyándose en la similitud de la apariencia de algunos animales, pueden intentar encajarlos en un apartado menos restrictivo para sus intereses, ya que la documentación a presentar es mucho menos exigente.

 

Una vez comprobada la documentación, los agentes recorren el circo, pasan el lector de chips para comprobar que el ejemplar del papel es el mismo que el de la jaula, y que se encuentren en buen estado. Esto se hace antes de que el circo abra sus puertas al público. Y en algunos casos han llegado a sorprender que el circo comercializaba con algunos animales, ofreciendo al público hacerse fotos con ellos, algo que está prohibido porque va en contra de los derechos de los animales.